Apreciación Cinematográfica / Material Pedagógico

CINE LATINOAMERICANO

CINE LATINOAMERICANO

Por Antonio Machuca

En el contexto internacional cinematográfico existe una amplia generación de realizadores y realizadoras que han potenciado mostrar al mundo su particular realidad, inquietudes, reivindicaciones y mirada. A continuación, revisamos primero su cronología para contextualizar, realizadores y temáticas. Finaliza esta revisión con los autores contemporáneos y las directoras de cine latinoamericano.

ANTECEDENTES HISTÓRICOS

Latinoamérica recibe al cinematógrafo a fines del siglo XIX. Las primeras épocas del cine de estas latitudes estuvieron fuertemente marcadas por las circunstancias sociales, económicas y políticas que definieron el progreso cinematográfico. Los productores españoles, franceses e italianos; así como la industria de los Estados Unidos, marcaron su presencia en las pantallas y dominaron el mercado de cada uno de los países de estas latitudes. A partir de los años treinta, México Argentina y Brasil, se constituyeron en industrias cinematográficas.

En Latinoamérica, tres países ocupan el grueso de la producción cinematográfica: Argentina, Brasil y México. El nacimiento del cine sonoro en 1927 provoca un mayor desarrollo en estas cinematografías, rompiendo a través del idioma, la hegemonía del cine de Hollywood.

En diciembre de 1930, el realizador ruso Sergei Eisenstein, empieza a rodar Viva México con seis episodios:  un prólogo titulado Calavera (sincretismo de las distintas visiones que coexisten en México alrededor del tema de la muerte), un epílogo y cuatro aspectos de la vida mexicana: Sandunga (una boda indígena en Tehuantepec); Maguey (lucha de clases), Fiesta (una corrida de toros) y Soldadera; episodio sobre la revolución de 1910.

La película muestra los rasgos característicos de la cultura mexicana de los años veinte, en especial la clase indígena nacional. La película modela las realizaciones posteriores del cine mexicano, con un claro estereotipo indígena, con clara influencia en Emilio “el indio” Fernández.

Viva México, Sergei Eisenstein, 1932

Uno de los nombres a resaltar en estas fechas es el de Fernando de Fuentes; quien realiza su trilogía sobre la revolución mexicana: El prisionero trece (1933), El compadre Mendoza (1934) y Vámonos con Pancho Villa (1936); esta última, simbólicamente, da inicio a la llamada época de oro del cine mexicano; que abarcará el período entre 1936 y 1959.

En los años 40’ surge el nombre del realizador Emilio “el indio” Fernández, mítico director creador del cine mexicano folclórico e indigenista. 

Su equipo estaba conformado por Gabriel Figueroa (fotografía), Mauricio Magdaleno (guionista) y los actores Pedro Armendáriz, Dolores del Río y María Félix; todos quienes promovieron un cine costumbrista asociado a la revolución mexicana. Los filmes María Candelaria 1943 y La Perla 1945; son sus obras cumbres, consagrando al cine mexicano en todo el mundo.

LOS NUEVOS CINES DE LOS AÑOS 60 EN LATINOAMÉRICA

Los años 60’, son los que marcan un renacer cinematográfico en los países de Latinoamérica, con una ruptura con el cine comercial y de entretención, dejando de manifiesto las demandas sociales y políticas de ese entonces, llegando a definir una línea de desarrollo sostenida hasta nuestros días; siendo uno que marca presencia en todo el mundo y cada vez adquiere mayor importancia en el panorama mundial.

Los factores que desencadenaron este rompimiento y generación de un nuevo cine en Latinoamérica son: la revolución cubana, el primer encuentro de realizadores latinoamericanos en el Primer Festival de Cine Latinoamericano de Viña del Mar, en 1967, los manifiestos como “Por un tercer cine” en Argentina, “cine del hambre” en Brasil y el manifiesto de los cineastas chilenos

La cinematografía en los 60’ se va definiendo hacia una actitud estética que persigue la ruptura con el cine comercial, así como una búsqueda de especificidad del contexto latinoamericano; que se da también en la literatura, el teatro y sus condiciones de subdesarrollo. 

El nuevo cine latinoamericano, guarda similitudes y será influido por la experiencia neorrealista italiana y la nouevelle vague francesa; donde la escena social y política toman relevancia; siendo el pueblo el objeto de representación. Los realizadores, buscan la cohesividad de su creación artística con el compromiso político, moviendo conciencias, con carga ideológica y dando a conocer las situaciones propias de cada país. Hay cambios en la narrativa cinematográfica, hay otra mirada, un nuevo cine.

En Latinoamérica, el nuevo cine va de la mano del despertar social del Tercer Mundo (años 50’ y 60’):

Argentina: Fernando Pino Solanas y Octavio Getino hacen la alianza entre la estética y el compromiso social, denuncian el neocolonialismo occidental con “La hora de los hornos” 1968; que inaugura un nuevo género documental: cine verdad y film-acto; que busca llevar al espectador a la acción. Se trata del documental político más significativo de Latinoamérica, tanto por su capacidad innovadora como por su eficiencia militante y su repercusión. 

La película, inauguró una tendencia denominada Tercer cine o de liberación; el cual que más que despertar conciencias, conduce a la actuación (ver, juzgar y actuar). Después de realizarla Getino y Solanas teorizaron sus preocupaciones en el ensayo “Hacia un tercer cine”; donde señalan que los productores deben buscar una alternativa, tanto para el primer cine (cine de autor), como para el segundo cine (el cine de expresión) y llegar al tercer cine, el de liberación.

A inicios de la dictadura militar en ese país, Solanas parte al exilio en España y Francia, y a su regreso en 1983, filma “Los hijos de Fierro”, una fábula sobre el movimiento sindicalista en Argentina; que tiene como base los personajes de Martin Fierro y “Tangos” el exilio de Gardel” en 1986.

Octavio Getino, funda con Pino Solanas y Gerardo Vallejo, el Grupo Cine Liberación y la Escuela del tercer Cine. Realiza con Solanas la ya mencionada “La hora de los hornos” y en 1969 “Argentina mayo de 1969: Los caminos de la liberación”, en 1971 realiza “Perón, la revolución justicialista”. Perseguido por la dictadura se exilia en Perú.

Brasil: Es el Cinema Novo en Brasil, movimiento de vanguardia; que nace para oponerse a las dos tendencias del cine de esa época, las comedias de costumbres y las producciones de los estudios Vera Cruz. Emerge de intensos debates públicos y de la industria cinematográfica de ese país, en congresos, al interior de las cinematecas y de análisis teóricos como los de Paulo Emilio Salles Gómez. Surge entonces, un modelo con bajos costos de producción, filmación en exteriores y uso de actores.

Otra fuerza dinámica del cinema novo como teórico y realizador, fue Glauber Rocha; quien proclamó (King, 1994) triunfalmente el cine de autor, creado por la nueva ola francesa. La revolución para Glauber Rocha, es la intersección de este estilo de cine con la conciencia social y la invención de un lenguaje para el subdesarrollo, que incorpore en la ficción los rasgos estilísticos del documental. En 1962, Glauber Rocha filmó “Barravento”; un primer largometraje donde la religión impide a la comunidad pesquera entender las condiciones reales en que viven.

En 1964 realiza “Dios y el Diablo en la tierra del sol”; en tono de violencia, sobre la historia de Manuel y Rosa, una pareja de campesinos que vive varias etapas de rebelión. La película es parte de la trilogía con guion de Glauber Rocha, que componen, además: “Tierra en trance” (1967) y “Antonio das Mortes” 1969.

Nelson Pereira dos Santos; otro de los precursores del cinema novo, realiza en 1955 el documental “Río 40 grados”; cuyo relato se centra en los habitantes del principal barrio bajo de esa ciudad. Pereira do Santos produce “Río zona norte” en 1957; sobre un compositor de samba, con una visión del personaje como representante de la cultura popular. En 1963, en el nordeste de Brasil, filma “Vidas Secas”, basada en la novela homónima de Graciliano Ramos; que retrata a una familia pobre que debe emigrar al sur a causa de la sequía. La película mezcla la realidad, el documento vivo y la ficción de una época, de ese un país.

Cuba: En 1959; tras la revolución cubana y la primera ley cultural, nace el Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematográfica el ICAIC; que activa la producción en diversos géneros e impulsa a la cinemateca de Cuba, además de realizar el festival internacional de cine latinoamericano desde 1979. Pero en sus inicios, debía enfrentar varios desafíos, por ejemplo, modificar las condiciones de producción, distribución y exhibición existentes hasta entonces. Esto implicaba, además, preparar a los nuevos directores, definir la naturaleza del cine revolucionario y la búsqueda de nuevas audiencias. Todo ello, comenzó, por emplear los recursos en la filmación de documentales y noticieros.

Tomás Gutiérrez Alea, inaugura una era creativa en cuanto a los largometrajes con “La muerte de un burócrata” 1966. Con “Memorias del subdesarrollo” 1968, Gutiérrez Alea estrena su película más discutida; que mezcla el documental con la ficción y que explora el compromiso de los intelectuales, el abismo entre el director y su personaje de ficción. Abarca diversos períodos, como la invasión de la Bahía Cochinos en 1961 y retrata la revolución en proceso. Gutiérrez Alea, es uno de los representantes del movimiento ocurrido en la década del 60’ al 70’, el Nuevo Cine latinoamericano.

CINE LATINOAMERICANO AÑOS 70 Y 80

Llegamos a la década de los 70’- 80’; donde Latinoamérica está dominada por regímenes dictatoriales. Como la cultura no es precisamente lo que más le interesa desarrollar a las dictaduras (Lillo, 1999) lo que se privilegia es la importación de películas extranjeras, en detrimento de las producciones locales. 

Lo que caracteriza el decenio 70’- 80’, es la cinematografía en el exilio; que lanza una mirada acusatoria a los golpes de estado, como por ejemplo “Llueve sobre Santiago” de Helvio Soto. A pesar de esta situación política y el hecho del que se realiza cine fuera de las fronteras, Latinoamérica comienza a manifestarse y toma distancia del tipo político, explícitamente denunciador que había caracterizado a los años 60’, y los cineastas se inclinan hacia una mayor búsqueda da estética, hay un tratamiento más intimista y se privilegian las contradicciones familiares o individuales de quienes han vivido esos procesos políticos.

Argentina (Cine de autor):  Una de las industrias del cine de Latinoamérica en la década de los 30’ a los 50’, vive también los embates de los cambios políticos: es así que, en 1966, después de cuatro golpes militares, se establece en el país la primera de las dictaduras permanentes que encabezó Juan Carlos Onganía llamada “Revolución Argentina”, y en 1976 con el nombre de “Proceso de reorganización social”; que derroca a María Estela de Perón.

Surge entonces, el primer nuevo cine argentino y principalmente el llamado cine de autor; que revoluciona la cinematografía de estas latitudes. Uno de sus más destacados representantes es Leonardo Favio; quien en sus inicios trabaja con Leopoldo Torre Nilsson y además recibe influencias de los cines de Fellini, Bergman y Robert Bresson.  

El cine de Favio es de personajes humildes, perdedores, antihéroes que buscan un lugar y una oportunidad. Debuta con la primera parte de su trilogía inicial con “Crónica de un niño solo” 1965; considerada como unas de las mejores de la cinematografía de Argentina de todo el tiempo. En ella materializa en la pantalla sus vivencias personales de infancia, marcada por el abandono y su permanencia en orfelinatos; que marcan sin duda su carácter sensible, reflexivo y poético que logra traspasar a sus películas. 

La segunda película de su trilogía es “Este es el romance de Aniceto y la Francisca, de cómo quedó trunco, comenzó la tristeza y unas pocas cosas más” 1967. La historia basada en un cuento del hermano de Leonardo Favio, relata la inconveniencia de la infidelidad, donde el estilo y el lenguaje nos acercan a referencias como las de Michangelo Antonioni (parajes abiertos, miradas sin diálogo, giro de cámara lento) y de Andréi Tarkovski (duración de las tomas). No fue su obra más exitosa y Favio emprende lo que será la cima de su cinematográfica y tercer filme de su trilogía: “El dependiente” 1969.

Brasil (Realismo puro): Una de las industrias del cine entre 1930 y 1950, es la de Brasil que también sufre el impacto a la cultura en los años 60’ por los golpes militares y los regímenes autoritarios, como ocurre en 1964, donde es derrocado el presidente Joao Goulart y este instaura la llamada Revolución de 1964 que se establece hasta 1985.

Héctor Babenco, es uno de los principales exponentes del cine brasileño de los años posteriores al cinema novo, gracias al atrevido realismo de sus películas como “Lucio Flavio” 1977 y “Pixote” 1980. Su cinematografía se inicia con “Lucio Flavio” 1977historia del famoso bandido que en plena dictadura militar se hizo conocer por los bancos que atracaba. Babenco dibuja una trama como la de un criminal en un país en el que ni los policías ni el gobierno merecían otro apelativo. “Pixote” 1980, es la historia de un niño que vive el infierno de un centro de menores, donde desarrolla la fuga, su vida en las calles de Sao Paulo y su implicancia en la muerte de un amigo por accidente

México (Plano secuencia y narrativa) Arturo Ripstein, logra el sitial de realizar una de las obras más importantes del cine contemporáneo de ese país con “El lugar sin límites”. En 1965, debuta con “Tiempo de morir”, guion escrito por Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez. En esa época, en México se crean el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC), primera escuela de cine de América Latina, y, la organización de concursos experimentales; ambos hechos, le facilitan a Ripstein su llegada al cine. 

Durante los años setenta, Ripstein realiza las tres cintas más importantes del cine mexicano contemporáneo: “El castillo de la pureza” 1972, “El lugar sin límites” 1977 y “Cadena perpetua” 1978. Su filmografía se caracteriza por temas como la soledad de las almas y la imposibilidad de cambiar la propia naturaleza.

CINE LATINOAMERICANO, AUTORES CONTEMPORÁNEOS

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Alfonso Cuarón dirigiendo Roma, 2018.

El cine que se realiza hoy en Latinoamérica es el del regreso a la democracia; que sustituye al del exilio. Se reinstalan las infraestructuras cinematográficas y surgen las generaciones de nuevos realizadores. 

Caracteriza este cine contemporáneo, el pesimismo y el humor corrosivo. Hay un desplazamiento desde lo dramático hacia una auto ironía. Son películas (Lillo, 1999)que tienen en común, la ausencia de la dimensión política explicita y presentan, una abierta incorporación de lo lúdico y una caída casi total del principio de impresión de realidad del “verosímil realista”. Ya no buscan ser leídas como reflejo, como mímesis de la realidad, sino que muestran sus propios mecanismos de fabricación”.

La cinematografía de Latinoamérica ha logrado actualmente un sitio en el panorama cinematográfico internacional, no sólo por los premios y reconocimientos obtenidos, sino por la generación de realizadores que han surgido en la actualidad. Éstos creadores, nos entregan un cine, cuyas imágenes son los reflejos de esta parte del continente, con sus problemáticas, historias de vida, identidad y sus esperanzas de una región que tiene mucho que contar y decir, a través de la ficción o el documental.

Revisamos a continuación las cinematografías más destacadas, señalando sus principales autores, obras y temáticas:

Cinematografías:

  • Brasil: Walter Salles.
  • Argentina: Pablo Trapero, Juan José Campanella. 
  • México: Guillermo González Iñarritú, Alfonso Cuarón, Carlos Reygadas, Amat Escalante. 

Brasil:

Walter Salles: La realidad y la cultura del pueblo brasilero, crítica social desde la observación.

  • Estación Central, 1998. 
  • Diarios de Motocicleta, 2004.
  • Video Estación central do Brasil

Argentina:

Juan José Campanella: El desarrollo de un buen texto y guion, el manejo de las emociones y el universo de los personajes.

  • El hijo de la novia 2001.
  • La Luna de Avellaneda 2004.
  • El secreto de sus ojos. 2009.
  • El cuento de las comadrejas, 2019.

Pablo Trapero: Retrato de las vidas cotidianas en la sociedad argentina contemporánea. Sistemas penitenciarios Latinoamérica.

  • Leonera 2008, 
  • Carancho 2010, 
  • El Clan 2015, 
  • La Quietud 2018.
  • Video El Clan

México: 

Alejandro González Iñarritú: Uso de la cámara omnipresente (registro de la realidad y sus emociones), vidas anónimas (cruzadas atormentadamente) y la conciencia insobornable. 

Trilogía de la muerte: 

  • Amores Perros 2000.
  • 21 gramos 2003
  • Babel 2006. 

Otras:

  • Biutiful 2010. 
  • El renacido 2015.

Amal Escalante: Las temáticas de su cine se centran en: las plagas del México actual: violencia, impunidad, corrupción, machismo.

  • Los bastardos 2008.
  • Heli 2013. 
  • La región salvaje 2016.
  •  Video Región salvaje

Alfonso Cuarón: La memoria, la infancia, la condición humana. 

  • Y tu mamá también 2001.
  • Children of Men 2006.
  • Gravity 2013. 
  • Roma 2018.

Carlos Reygadas: Acercamiento al realismo, una mirada de schock o choque ideológico y estético. Una mirada de lo grotesco y del escándalo. Contemplativo y minimalista en lo visual. 

  • Japón, 2002.
  • Batalla en el cielo 2005.
  • Luz Silenciosa 2007. 
  • Post Tenebras Lux 2012.
  • Nuestro tiempo, 2018.

DIRECTORAS DE CINE LATINOAMERICANO CONTEMPORÁNEO

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Madeinusa, Claudia Llosa, 2005

En un panorama cinematográfico dominado por los hombres, la presencia y visibilización de las realizadoras se hace necesario en una revisión del cine latinoamericano. La historiografía, la crítica, ensayistas y escritores, se han encargado durante décadas de denostar y marginar la realización femenina. Creemos que es necesario dar su sitio a las mujeres que se han puesto detrás de una cámara, luchando contra las adversidades, la falta de financiación, la discriminación y múltiples factores, pero que con tesón y pasión han logrado desarrollar sus particulares formas de expresión y han generado un cine de autor, un cine con voz femenina.

Su mirada particular, su discurso y tesis, preocupaciones, sus temáticas y la identidad femenina, deben ser revisadas y analizadas en este panorama de las cinematografías de este lado del continente, donde el cine hecho por directoras tiene su sitial y sus voces deben ser escuchadas y reconocidas. Por ello, este apartado especial, busca el destacar a quienes en la actualidad como realizadoras marcan presencia y sus obras deben ser visionadas y estudiadas.

México:

Natalia Beristaín: Obra de tono autobiográfico, el rol de la mujer en la sociedad, el despertar la conciencia feminista.

  •  No quiero dormir sola 2012.
  •  Los adioses 2017.

Venezuela: 

Mariana Rondón: Aborda temas como la intolerancia, el respeto a las diferencias y a los otros.

  • Pelo Malo, 2013. 
  • Postales de Leningrado, 2007.

Perú: 

Claudia Llosa: La lucha por la identidad femenina peruana, cultura andina, la autoestima femenina.

  • Madeinusa, 2005. 
  • La teta asustada, 2009. 
  • No llores vuela, 2014. 

Argentina: 

Lucrecia Martel: Aborda temáticas referidas a las familias disfuncionales y la comunicación. El existencialismo en la vida cotidiana contemporánea. Religión, sociedad y moral. La incomunicación, el concepto de “banalidad del mal”, los climas opresivos, la discriminación (jamás tratada de manera demasiado gráfica), el desconcierto ante lo incomprensible que aparece como cotidiano. 

Trilogía de Salta:

  • La ciénaga, 2001. 
  • La niña santa, 2004. 
  • La mujer sin cabeza, 2008.

Otras:

  • Zama, 2017. 

Lucía Puenzo: Temáticas de impacto social y profundidad: lesbianismo, intersexualismo y nazismo.

  • XXY  2007.
  • Wakolda 2013.

Albertina Carri: Se inscribe en una historia incómoda de la violencia, el daño y la destrucción. Los cuerpos como territorio y paisaje. 

  • Los rubios, 2003.
  • La Rabia, 2008.
  • Las hijas del fuego, 2018.

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

CINE LATINOAMERICANO

  • King, J., (1994) Una historia del cine latinoamericano, Bogotá: Tercer Mundo.
  • Lillo, G. Chacón, L. (1999) El cine latinoamericano: del código realista al código postmoderno, Universidad de Ottawa, Universidad Nacional de Costa Rica.

FOTOGRAMAS DE PELÍCULAS

FUENTES